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El Congreso de los Diputados rindió el jueves al mediodía homenaje a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004, con la lectura de una declaración institucional suscrita por todos los grupos parlamentarios para declarar el 27 de junio como Día de las Víctimas del Terrorismo, y un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terrorismo. Los presidentes del Congreso, José Bono, y el Senado, Javier Rojo, presidieron este acto junto a las principales autoridades del Estado, como la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar. A este homenaje asistieron la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, el presidente de ACVOT, José Vargas, y la presidenta de ACAVITE, Lucía Jiménez; el director general de la Oficina de Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, la delegada del Gobierno, Amparo Valcárce, y portavoces de los grupos parlamentarios en la Asamblea de Madrid.
Al término de la sesión plenaria, el presidente del Congreso de los Diputados se dirigió a los asistentes para leer la siguiente declaración institucional:
"Toda España aquí representada en la casa de la soberanía nacional, dice a víctimas y afectados por el terrorismo con palabras claras y sencillas, que no estáis solos, que recordamos y sufrimos con vosotros, el dolor ante la muerte cercana no es solamente un sentimiento íntimo, personal y exclusivo, es también y queremos que así sea un sentimiento colectivo, un deber cívico, una reafirmación de dignidad frente a la indignidad de quienes matan y frente al fanatismo que es una de las mas miserables y perniciosas formas de negar el valor de lo humano. Hoy 11 de marzo traemos al Hemiciclo del Congreso de los Diputados la memoria del atentado de hace seis años y con el traemos también el recuerdo de los actos terroristas cometidos en España a lo largo del tiempo. No se trata de remover sin más vuestros recuerdos más desagradables, se trata de que las victimas, los afectados en el sentido mas amplio, sientan, sintáis, que en el corazón de los españoles sigue abierta aquella herida. La memoria nos salva y protege de un segundo crimen, que seria el del olvido. Mantenemos viva y fresca la memoria para honrar a los muertos, para reconfortar a los vivos y para aborrecer a los asesinos. Sabemos que nadie muere del todo mientras que no se le olvida. Por eso, el Congreso de los Diputados, uniéndose a cuantos hoy evocan con emoción aquellos hechos ha tomado la decision de conmemorar todos los años el Día de las Víctimas del terrorismo. Cualquier día serviría porque nuestro calendario desgraciadamente está lleno de tragedias por culpa de los terroristas. Sin embargo, junto a todas las asociaciones de víctimas, que por unanimidad así lo han propuesto, hemos adoptado esta mañana la decision unánime de que ese día sea el 27 de junio de cada año. El 27 de junio de 1960, hace 50 años ETA asesinó por primera vez, su víctima fue Begoña Urroz. Todo el mundo debe saber y nadie debe ignorar ni en España ni fuera de España que la primera víctima de ETA fue una niña 22 meses, que hoy tendría 52 años. Este año es tan significativo y tan evidente que pone de relieve la vileza y la inmoralidad por sí solo de la banda. En el Parlamento hay muchas fechas para discutir y para debatir, pero a partir de 2010, de este año, habrá un dia el 27 de junio este Hemiciclo no va a ser campo de confrontación, ese día todos los años nos reuniremos no para competir, sino para compartir el recuerdo, el dolor y el respeto. Frente a la belleza de la vida lamentablemente surge a veces el terror, y ocurre así cuando la violencia se alía con el fanatismo, cuando emerge el subproducto humano que se niega a aceptar que todos somos radicalmente iguales, que no hay pueblos elegidos por ningún dios, ni hay razas superiores, ni mujeres sin alma, ni poderes legítimos por importantes que se crean que no otorgue el pueblo. El terrorista no acepta que nadie vale más que nadie, porque ellos son los que creen más que los demás. Viven en cavernas, cultivan el odio, ocultan su veneno bajo cualquier dogma, y acaban manchando cualquier causa por importante y digna que sea, en cuanto que la tocan con sus sucias manos. No hay terroristas buenos ni o hay terrorista bueno ni hay pueblo que sea digno si ese pueblo es capaz de convivir, acoger o defender a esa maldita especie. Que vuestra mirada sin rencor nos ayude a todos a encontrar el camino para acabar con ellos. Cuando de esa empresa se trata, cuando está en juego el valor supremo de la vida, lo que nos une a los políticos es mucho más de lo que no separa. No hay izquierdas ni derechas que valgan en la unidad contra el terror. A los que nos acompañan, los que no han podido venir, los que han sufrido mas por el terror, os prometemos que estaremos juntos hasta acabar con ellos. En honor a los muertos, recordando homenaje a los heridos, en homenaje a sus víctimas y en solidaridad con sus familias, les invito a que podamos guardar un minuto de silencio".
Fuente:congreso.es
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